Ayer fue Viernes de Dolores

OLYMPUS DIGITAL CAMERAComo reza el poema, la Cuesta de la Parroquia ha sido un viernes  de Dolores más  el sendero de gloria al que acude todo un pueblo para postrarse ante su Nazareno.  Un cauce devocional y el  baluarte del  rito que, por repetido, va engarzando generación tras generación el fervor popular.

Fue la noche de ayer ese día eterno de la Víspera, en el que se pone de relieve la contradicción más grande del sentimiento cofrade: todo el año añorando su llegada, y cuando ya es eminente, no queremos que llegue la Semana Santa, porque se nos va desde el minuto uno en que se consumen las  primeras vivencias, el primer escalofrío de emoción, ese que tiene como protagonista al divino Nazareno sobre el trono de plata Meneses y enmarcado delante del dintel gótico de la Parroquia.

Ayer fue Viernes de Dolores, y con él llegó el principio del fin, porque aunque las puertas del Carmen aún no se han abierto a la ilusión que derramarán los niños  en la luminosa mañana del Domingo de Ramos, ya sentimos más cercana su clausura, que se producirá  en la gloriosa tarde de la Resurrección, cuando la Antigua de recogida  cruce  la portada de San Antón, poniendo así el broche de oro a la Semana Santa de Aguilar 2015.

Compartir:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Entradas relacionadas