Como era previsible, el viaje a Granada nos ha deparado una jornada memorable que hemos disfrutado los casi treinta participantes de esta actividad, organizada por el Club Ciclista Aguilarense. Se trataba de una marcha de senderismo urbano, y han sido muchos los kilómetros hechos a lo largo del día, pero en un entorno monumental incomparable y con un ambiente cofrade exquisito, lo que ha mitigado en parte el lógico cansancio.
La mañana fue aprovechada para recorrer las calles céntricas de la ciudad, beneficiándonos de que los templos permanecían abiertos, por lo que se podían ver ya los pasos montados. Por la tarde, y con mucha tranquilidad, hemos disfrutado de las cofradías en la calle, desde la Borriquita hasta el palio de la Encarnación, pasando por la Santa Cena, Sentencia, Cautivo, etc., Granada nos ha descubierto una Semana Santa de mucha calidad y muy accesible para los granadinos y visitantes, ya que los cortejos no son muy largos y pueden verse completos y desde la cercanía a los pasos, al contrario que ocurre a otras Semana Santas más famosas. 
Como esperezábamos, en Granada hemos encontrado muchas imágenes con similitudes parecidas a algunas de las de nuestro pueblo. y a fe que ha sido así, tanto en las que procesionaban hoy: como el Cristo de la Sentencia, casi replica de nuestro Nazareno, como las que pudimos contemplar en una magnífica exposición en dependencias de la Diputación de Granada, donde se mostraban las obras escultóricas más sobresalientes de la Escuela Granadina, lo que permitía contemplar la evolución de la misma durante los siglos XVI al XVIII. Para todos, y especialmente para mí ha sido una grata y satisfactoria sorpresa esta exposición, en la que hemos podido admirar desde la cercanía tallas maestras de los grandes imagineros que sustentaron la escuela escultórica que tuvo asiento en esta bella ciudad como: Diego de Siloé ´, Pablo de Rojas, Alonso Cano, Alonso de Mena, José de Mora, José Risueño, etc.
El disfrute ha sido además el compartir un grupo de personas tan heterogéneo, pero que nos hemos acoplado perfectamente en la actividad, y la guía que hemos tenido, Puri (fotos Yago), una lojeña granadina de pura cepa, pero arraigada ya plenamente en nuestro pueblo, donde es muy querida y admirada, y a la que agradecemos su implicación en esta actividad. Tan ensimismados hemos estado todo el día que hemos olvidado hacernos una foto de grupo.




