Aguilar de la Frontera Calle a Calle (61)

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Antonio Maestre Ballesteros

CALLE LOS POZOS

Para situar el origen cronológico y geográfico de esta calle debemos remontarnos a los años centrales del siglo XVI, y más concretamente al inicio del desarrollo urbano que se generó en las inmediaciones de la antigua ermita de la Veracruz. Entre las tierras contiguas a esta ermita se encontraban las denominadas Dehesa Vieja y Cañada de los Pozos, por las que discurrían varias servidumbres y caminos que sirvieron de eje a las primeras calles que integraron el primitivo arrabal de la Veracruz.

Lindando a la senda de la cañada de los Pozos, y en terrenos que fueron propiedad de la Fábrica Parroquial, se delimitaron los primeros solares que se vendieron a censo para levantar las casas que principiaron la nueva calle.

En la villa de Aguilar en treinta días del mes de junio de mil setecientos cuarenta y dos años, ante mi el escribano público y demás testigos parecieron Pedro de Luque y Francisca de Rus viuda de Pedro Antonio Lucena, vecinos de esta villa, a quienes doy fe conozco; y dijeron que a los trece de noviembre del año pasado de mil quinientos y setenta, y por ante Antonio de Morales. Sancho de Toledo que entonces era Mayordomo de la Fábrica de la Parroquial de esta villa, vendió a censo verpestivo, a Pedro Ruiz Rubio un solar que la dicha Fábrica tenía, que se había hecho de una azuela de tierra a la parte que entonces llamaban la Dehesa Vieja, arrabal de esta villa, que por todas partes lindaba con tierras de dicha fábrica, en precio de trescientos treinta y tres marvedí y mitad de otro, el cual fue reconocido por Pedro de Erama por diez reales y diez maravedí en fuerza de escritura que otorgó a los cinco de septiembre de mil seiscientos y cuatro años. Por ante Fernando de Herrera como poseedor de las casas hechas en dicho solar, que entonces llamaban calle de los Pozos……..[1]  

 Este dato  describe el proceso habitual que se dio en el origen de la mayoría de las calles de la población, como fue la demarcación de solares en tierras pertenecientes al Estamento eclesiástico para su venta a censo permanente. En el caso de la calle los Pozos y otras colindantes, que conoceremos más adelante, los principales artífices de estas ventas fueron la Fábrica de la Parroquia y la cofradía del Santísimo Sacramento.

Si atendemos a la información que aporta Franco y Areco, los primeros solares que se señalaron y construyeron en este lugar se alineaban todos en una misma acera. El crecimiento del número de casas y vecinos fue constante a lo largo del siglo XVII y primeras décadas del XVIII, en las que alcanzó a colmatar con viviendas la totalidad del trayecto que ocupa desde entonces. La evolución del número de vecinos desde mediados del siglo XVII arroja las siguientes cifras.

 

PADRÓN DE HABITANTES NÚMERO DE VECINOS
Año 1651 34
Año 1657 28
Año 1663 34
Año 1690 31
Año 1691 47
Año 1692 44
Año 1695 59
Año 1699 58

AMA. Padrones de Habitantes 1651 -1699. Leg. 208. Elaboración Propia

La cantidad de vecinos no era equivalente al número de casas existentes, ya que muchas de ellas acogían a varias unidades familiares, y por tanto había menos casas que familias.

La densidad de habitantes durante la primera mitad del siglo XVIII se mantuvo  en los mismos parámetros que el siglo anterior, presentando también los mismos límites geográficos que marcaban las dos últimas casas de cada acera. En la derecha se iniciaba con la de Diego de Lara que lindaba con los corrales de la casa de Antonio López, que tenía puerta a la calle Monturque, y continuaba con treinta edificios más hasta hacer esquina al camino que se transformó, por esos años, en la actual calle la Rosa.

……A Juan Piñero vecino de esta dicha villa que está presente para el susodicho  y herederos presente y por venir  y quien en delante de ellos hubiere, causa título voz y razón, en cualquier manera es, a saber, un solar de casas que tengo mio propio a la salida de la calle los Pozos de esta villa, linde con casas de Juan Escamilla y solar que en el día de la fecha le he vendido a Cristóbal de Soto vecino de esta villa, por escritura ante el presente escribano, que viene a hacer esquina al camino que de la calle los Pozos va a la Veracruz y calle Lorca…[2]  

  La acera contraria se iniciaba en la casa que hacía esquina a la calle Monturque y continuaba hasta la de Felipe Lozano, que hacia esquina al camino que iba a la Cruz de Monturque[3]. Este camino partía del Llano de la Veracruz en dirección a dicho lugar cruzando la Dehesa Vieja, y su calzada sirvió de alineación a la calle la Rosa. El citado camino fue obturado en la calle los Pozos al invadir su trayectoria una de las primeras casas de la calle las Eras.

La condición social de los mordores estuvo marcada desde su orígen por el establecimiento en la misma, de forma mayoritaria, de jornaleros  y otros oficios relacionados con las labores agrícolas. Una situación similar registraba a mediados de la centuria del XVIII, tal como recoge el padrón de riqueza de 1744. En dicho documento aparecen cincuenta declarantes cuyas rentas mostramos en el siguiente cuadro:

 

RENTA EN REALES NÚMERO DE PERSONAS
  00   2
  50 32
100   9
150   1
200   4
300   2
800   1

AMA. Padrón de Riqueza 1744. Leg. 1536. Elaboración Propia

Si descartamos los dos vecinos que expresaron no tener renta por ser pobres, la mayoría declararon entre cincuenta y cien reales, cantidad equivalente al valor de la casa que habitaban. Los de mayor renta contaban, además de con su vivienda, con algunas propiedades rústicas o animales. El único hacendado era Juan Bartolomé de Gálvez con ochocientos reales de renta. Durante el último tercio del siglo la calle contaba con un total de sesenta y ocho casas, tal como refleja el padrón de habitantes de 1789[4].

Atendiendo a la información que reflejan los padrones de habitantes de principios del siglo XIX, podemos valorar que el estatus social de los vecinos no había variado con respecto a la segunda mitad del siglo anterior. En el primer tercio del nuevo siglo se llegaron a contabilizar un total de setenta y tres casas con sus correspondientes vecinos, cuyos oficios marcan la condición social de los mismos:

 

OFICIO Nº DE PERSONAS QUE LO EJERCEN
Jornaleros  79
Muleros    4
Ganaderos    3
Capataces    2
Hortelanos    2
Pelentrín    1
Labrador    1
Aguador    1
Zapatero    1

AMA Padrón de Habitantes 1823. Leg, 210. Elaboración Propia

Los trabajos señalados ponen de manifiesto la realidad social de la calle y justifican la presencia en la misma de numerosas casas de vecinos, cuya existencia queda reflejada al constatarse que existía un mayor número de éstos que edificios censados. En el padrón de habitantes de 1860 se numeraron las casas por aceras abarcando del 1 al 81 y del 2 al 74[5].

La precaria condición social de los vecinos fue una de las constantes que mantuvo la calle a largo de toda la centuria decimonónica. A inicios del último tercio del siglo presentaba una numeración que comprendía del 1 al 67 y del 2 al 106, lo que indica un claro crecimiento en el número de edificios con respecto a décadas anteriores. En los últimos años del siglo XIX era ya la de mayor número de habitantes de la población, presentando un censo de seiscientas seis personas registradas[6].  El carisma popular de la calle se hace patente en una de las tradiciones que ha perdurado hasta nuestros días como es la confección de los típicos arcos de colchas en el día de la Cruz para la procesión de la Virgen de los Remedios, tradición que pudo tener su origen en el siglo XVII y tar ya plenamente consolidada a principios del XVIII, en la que sufrió algunas alteraciones y prohibiciones:

dijo que por cuanto en el día de mañana se celebra la Invención de la Santa Cruz, y que es de su noticia que algunas personas tienen cruces aderezadas, y que con el pretexto de esta celebridad tienen fiestas públicas por las noches, con concurso de muchas personas que, de que se siguen graves inconvenientes al sosiego público, y para evitar lo referido manda su Merced que ninguna persona de cualquier calidad que sea no tenga fiesta pública a las puertas de sus casas ni dentro de ellas , si no es a puerta cerrada, sin consentir concurso de otras personas que las de su familia y parientes con apercibimiento de que además de proceder contra ellos y contra los que concurrierten a la dicha fiesta , a lo que haya lugar en derecho y responder a los perjuicios que se causaren, serán castigados con la pena de mil maravedis aplicados a su contribución y de ocho días de cárcel, y para que ninguna alegue de su ignorancia se publique este auto en la plaza y demás sitios públicos de esta villa…[7]

Durante el siglo XX ha mantenido la idiosincrasia que le caracterizó en siglos anteriores, fundamentada en la pertenencia mayoritaria de sus vecinos a la clase obrera. En el censo de casas y solares de 1928 presentaba una numeración que abarcaba del 1 al 81 y del 2 al 72[8]. Lo más destacado de esta centuria fueron las obras de pavimentación que se le efectuaron en la década de 1970, y la renovación o reconstrucción de sus casas y fachadas experimentada durante las últimas décadas de la centuria.

En la segunda mitad del siglo se produjeron también los cambios de nomenclatura que ha experimentado a lo largo de la historia. El primero, que no llegó a materializarse, aconteció en 1942, tal como recoge el acta correspondiente de la Comisión Gestora Municipal:

A continuación se da lectura a una proposición suscrita por el señor Alcalde –Presidente, que copiada a la letra dice así:

“A la Comisión Municipal Gestora: Dentro de la serie gloriosa de nombres que, eternamente, han de perdurar en la memoria de todos los buenos españoles destaca, con fuerza difícil de igualar, el de la familia García Noblezas, que uno tras otro de cuantos varones la constituían, ofrecieron sus vidas a esta España que ellos con sus sacrificios concibieron y nosotros anhelamos.-

“Ante esto y sin que sea precisa más que la escueta exposición de ese hecho, puesto que en todo se encuentra presente la gloriosa contribución de esa heroica familia al Movimiento, el Alcalde que suscribe tiene el honor a la Comisión Municipal Gestora la adopción de los siguientes acuerdos.-

“Primero: El Ayuntamiento de esta ciudad, como perpetuo homenaje a la familia García Nablejas acuerda que, en los sucesivo, lleve este nombre la llamada calle Pozos de esta población”.-

“Segundo: Se incoará el oportuno expediente para solicitar del Ministerio de gobernación la autorización precisa par al adopción de este acuerdo”.-

“La Comisión Municipal Gestora, no obstante, resolverá como estime más acertado. Casa Consistorial de Aguilar de la Frontera a trece de Agosto de mil novecientos cuarenta y dos = Francisco J. Tetón”.-

La Comisión por unanimidad aprobó la precedente proposición quedando transformada en acuerdo en los mismos términos en que aquella aparece redactada[9].-

 Aunque esté documentado el acuerdo, existen indicios suficientes para creer que dicho cambio nunca llegó a efectuarse, ya que en ningún tiempo aparece rotulada con dicho nombre, ni éste se reflejó en ningún tipo de documentación.

El único cambio de nomenclatura efectivo constatado se produjo en 1975 cuando la Corporación Municipal acordó rotularla con el nombre de Ana María Soto y Alhama[10]. Esta nomenclatura la mantuvo durante tres años, ya que en Mayo de 1979 la primera Corporación de la Democracia le restituyó su primitivo nombre de calle los Pozos[11].

NOMENCLATURAS

CALLE LOS POZOS: como hemos documentado en las referencias a la demarcación de solares que dieron origen a la calle, ésta se estableció sobre un extenso paraje denominado Dehesa Vieja.

 ….porque entre una y otra situación, antigua y moderna, media mucha tierra que se llama la Dehesa Vieja, que está por los trascorrales de una y otra calle, y la calle de los Pozos que baja de dicha calle Monturque, a cuya calle la llamaban la Dehesa antes de hacerse casas….[12].

  Otros datos especifican que en el espacio geográfico que abarcaba dicha  dehesa  se asentaban las tierras del pago agrario denominado Cañada de los Pozos. De esta última denominación derivó la primera nomenclatura de la calle, por haberse originado su alineación sobre el camino o servidumbre que bajaba por dicha cañada. La propia etimología de la palabra referencia la existencia en el subsuelo de correntías subterráneas de agua. Esta circunstancia justifica que desde muy antiguo existiesen en este lugar un número indeterminado de pozos para el alumbramiento y recogida de las aguas, llegando a conformar un elemento definitorio del paisaje y referente para su denominación popular como cañada de los Pozos.

CALLE ANA MARÍA SOTO Y ALHAMA: la idea que imperó en los ediles que determinaron el cambio generalizado de nomenclaturas que se produjo en 1975 fue la de rotular con nombres de personajes históricos locales algunas de las calles de la población. Entre esos héroes se eligió para la calle los Pozos a Ana María Soto y Alhama, cuya biografía descubre la hazaña de una mujer que llegó a ser soldado del ejército español en pleno siglo XVIII.

Dicha mujer nació en Aguilar y fue bautizada en la Parroquia del Soterraño el día 16 de agosto de 1775, fue hija de Tomás Soto y Gertrudis Alhama. El día 21 de junio de 1793 se alistó voluntaria en el ejército, haciéndose pasar por varón, y como tal sirvió en Infantería de Maria durante más de cinco años. Participó en numerosas contiendas armadas y operaciones bélicas en las que demostró un gran arrojó y valor. A causa de una enfermedad fue descubierta su verdadera personalidad, dando lugar a su licencia absoluta.

Como premio a los méritos de guerra le fe otorgada una pensión vitalicia de dos reales de vellón diario y posteriormente el sueldo y grado de sargento primero, con privilegio de usar en sus ropas femeninas los colores del uniforme de Marina y las divisas del empleo de sargento[13].

 



[1] APS. Escritura de censo de diferentes solares de la calle los Pozos. S/C.

[2] AHPC. Oficio 4 Andrés Antonio de Varo Ortiz 1733, Sig. 6624.

[3] AMA. Catastro de Ensenada –seglares, Leg. 393.

[4] AMA. Padrón ded Habitantes 1789, Leg. 209.

[5] Ibidem. 1860, Leg, 220.

[6] Ibidem. 1870, Leg. 223.

[7] AMA. Acta Capitular 2 de mayo 1726, Leg. 70

[8] AMA. Padrón de Edificios y Solares 1828, Leg. 471.

[9] AMA. Acta Comisión Gestora 10 agosto 1942, Leg. 185.

[10] AMA. Acta Capitular 25 abril 1975. Leg, 150.

[11] Ibidem. 25 mayo 1979, Leg. 151.

[12] APS. Censo Perpetuo en el Barrio de la Veracruz  1556. S/C.

[13] PALMA VARO, José. Apuntes para …., p. 384.

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