“Cuando más es menos”, podría ser el título de este breve escrito sobre la Plaza del Carmen después de comprobar -in situ- (no me lo creí cuando me lo contaron ayer) que el Ayuntamiento la había vuelto a liar con una obra. Cuando lo he visto no daba crédito. ¿De verdad que no hay nadie en el gobierno municipal con sentido común como para evitar estas barbaridades?.
Se ve que las barras de granito se las han dado regaladas o alguien tenía interés en comprar muchas, y al final han convertido la Plaza del Carmen en un “corralito”. ¡Qué barbaridad!. Ahora a esperar que vengan otros y las quiten porque, ¡vaya tela!.




