
Que la meteorología condiciona la salida de las procesiones es más que evidente, y en la noche de ayer, Lunes Santo, tuvimos una muestra clara y palpable. Lo que puede pasar esta tarde de Martes Santo es previsible al contemplar esta fotografía tomada hace unos instantes por un aficionado desde el Cerro Crespo. Impresiona ver el encapotamiento que presenta el cielo en el horizonte que marca la frontera de la serranía de Estepa.



