El Martes Santo es por antonomasia la jornada de la juventud. Es el día de la hermandad del Preso y Desamparados. El día en el que brilla más que nunca la Virgen “Chiquita” del Asilo cobijada bajo su palio ochavado con crestería.

También es el día de una de las efigies cristíferas más sobresalientes de la imaginería aguilarense. El barroco en su máxima expresión muestra la mansedumbre del Dios que se encarnó en el hombre que fue apresado y condenado por Pilatos y los sumos sacerdotes. Una mirada perdida en el infinito que expresa como ninguna otra la agonía psíquica que produjo en el Ecce Homo su injusta captura.

Y es el día de una cofradía que viene del arrabal de la Vera Cruz y no pasa desapercibida para nadie por la encomiable trayectoria que está alcanzando en los últimos años, con estrenos que le está haciendo brillar con luz propia en un radiante Martes Santo, en el que, este año 2023, el sol y las altas temperaturas volvieron a dejar estampas soñadas y maravillosas para la Semana Santa de Aguilar de la Frontera.

Fotos: Jesús Prieto

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