La danza de los inconscientes

Carmen Zurera Maestre Abrázame, le dije. El ruido de mi mente pesaba como un lastre insoportable y solo quería apoyar la cabeza en un hombro que soportara además el desequilibrio

Imágenes Vividas (661)

Hubo un tiempo, en los primeros años de la década de los noventa del pasado siglo XX, que la calle Calvario celebraba con entusiasmo una veladilla para el Día de