
Cada 16 de julio, Aguilar de la Frontera vive una de las celebraciones religiosas más arraigadas de su calendario con la procesión de la Virgen del Carmen. La imagen, venerada en la Parroquia Carmelita, recorre las calles de su feligresía acompañada por cientos de fieles, vecinos y visitantes que mantienen viva una tradición con siglos de historia.
La devoción a la Virgen del Carmen en Aguilar se remonta a finales del siglo XVI, con la llegada de los frailes carmelitas y la fundación de su convento. Desde entonces, la festividad ha ido consolidándose como una de las citas más destacadas del verano aguilarense, uniendo el fervor religioso con el ambiente festivo que se vive en la popular Barriada del Carmen.

Los cultos comienzan con la tradicional novena, que reúne diariamente a numerosos devotos en la parroquia. El día grande, tras la Función Principal en honor a la Santísima Virgen, la imagen sale en solemne procesión por las calles de la feligresía, recibiendo el cariño de un pueblo que la acompaña. La música procesional de la Banda de Música la Herrereña ha puesto acompañamiento solemne a un recorrido marcado por el recogimiento y la emoción.
Uno de los aspectos más destacados de esta celebración es la implicación del barrio, que durante varios días acoge la fiesta en honor a su patrona. La procesión constituye el momento más emotivo y tradicional de estas jornadas, convirtiéndose en unos momentos de encuentro para generaciones de aguilarenses que mantienen viva una de las tradiciones más queridas del municipio.






