El anuncio hecho público a través de Montilla Digital por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera (Aremehisa) para tratar de identificar, mediante pruebas de ADN, los restos de tres vecinos de Montilla que fueron asesinados al inicio de la Guerra Civil, ha surtido efecto.
Así lo ha confirmado a este periódico el presidente del colectivo, Rafael Espino, quien no pudo ocultar su satisfacción por haber logrado, en parte, su propósito. “Gracias al apoyo y a la difusión obtenida en la campaña de colaboración ciudadana, hemos logrado encontrar a un familiar directo de una de las tres personas naturales de Montilla que fueron asesinadas en julio de 1936 en Aguilar de la Frontera”.
En concreto, Aremehisa ha establecido contacto en Valencia con un sobrino del único varón cuya identidad se conocía: Antonio Salgado Reina, apodado “El Calero”, un joven jornalero montillano que fue asesinado cuando contaba sólo 21 años.
“Desde aquí queremos agradecer a todas y cada una de las personas que desinteresadamente han colaborado con su aportación y compromiso en esta gratificante y justa búsqueda”, declaró Rafael Espino, quien valoró muy positivamente “el tesón y el empeño demostrados para que una familia más pueda dar digna sepultura a sus desaparecidos”.
Tras una primera identificación presuntiva, en la que adquiere enorme importancia el conocimiento de los hechos históricos, “para llegar a la identificación positiva se requiere una triple coincidencia: de depósito y saca; que concuerden las pruebas antropológicas como la edad o el sexo y, por último, ha de coincidir la relación de familiaridad mediante las pruebas de ADN”, precisó Rafael Espino.
Por este motivo, la persona que ha contactado con Aremehisa se someterá a los análisis precisos que ayuden a desvelar si, en efecto, los restos hallados en el cementerio de Aguilar de la Frontera pertenecen a Antonio Salgado Reina. “A partir de ahora, en breve, la alquimia de la ciencia, la genética, determinará si este montillano ha sido por fin localizado e identificado”, comentó Espino.
En caso de que los resultados sean positivos, el siguiente paso será la entrega de los restos a la familia. “Se trata de un procedimiento administrativo para que, a efectos municipales, con su constancia en los libros del cementerio, esa persona deje de ser desaparecida. Tras la autorización del traslado, la familia se encarga de la recogida y el sepelio, normalmente en la más estricta intimidad”, informó Espino.
Dos identificaciones pendientes
“Los otros dos hombres, también de edades comprendidas entre los 20 y los 25 años, formaron parte del contingente de 120 hombres que, procedente de Montilla, se unió a las fuerzas republicanas de Aguilar de la Frontera para hacerse con la toma de la localidad el 25 de julio de 1936”, explicó Rafael Espino, quien aclaró que algunos de estos recién reclutados efectivos “cayeron abatidos por la Guardia Civil en el interior de la población”, mientras que otros tantos “fueron hechos prisioneros e inmediatamente pasados por las armas”.
“Encontrar a familiares directos de estas personas permitirá practicar las pruebas genéticas que les devuelvan la identidad y así poder ser entregados a sus familias”, reiteró el presidente de Aremehisa, quien aseguró que el colectivo continuará trabajando para tratar de identificar a estos dos militantes comunistas, que fueron ejecutados en Aguilar de la Frontera en los primeros días del golpe de Estado perpetrado por las tropas fascistas.
Por todo ello, Aremehisa agradece “cualquier información que pueda conducir a la búsqueda y localización de algún familiar directo de estas personas” y, para ello, han habilitado tanto su página web como sus perfiles en redes sociales para que los interesados puedan contactar con el colectivo.
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