En estos días, en los que los jóvenes polluelos de las nuevas camadas de gorriones inician la aventura de abandonar los nidos, suele ser común encontrar por las calles a los pájaros jóvenes intentando arrancar el vuelo o saltando por las aceras, mientras la pájara madre revolotea a su lado.
No todos consiguen superar esta etapa vital de aprendizaje, y muchos caen en trampas que se convierten en mortales. Así le ocurrió al que muestra la fotografía que quedó encerrado en el edificio del Archivo Municipal.



