Desde hace varios días, un arqueólogo de la Consejería de Cultura trabaja en las obras de instalación de nuevas cometidas de la Cuesta de la Parroquia, en las que como era previsible, han aparecido parte de los lienzos de muralla que cerraba la antigua Plaza Mayor del recinto amurallado o fortaleza de Aguilar.
Los trabajos del técnico están acreditando y datando los elementos arquitectónicos hallados, que pueden pertenecer a la fachada frontal del antiguo edificio del Pósito de la Villa. Los restos de muro que han aparecido con las obras señalan la zona hasta donde llegaba antiguamente, antes de que se derribase para delimitar la actual calle de subida a la Parroquia, el edificio que acogía al Pósito y Casa del Consejo (antiguo Ayuntamiento), reformado en el siglo XVIII, tiempo en el adquirió las dimensiones que presenta en la actualidad (Biblioteca y Oficina de Turismo).
A Este muro estaría adosado el arco o puerta, denominada Real, por la que se accedía a la Plaza Mayor, en la que se iniciaba el interior del recinto amurallado. Este edificio contaba con unos curiosos ventanales que daban a la calle Moreno (actual Virgen del Soterraño), lo que acredita que el inicio de esta calle se emplazaba más arriba que ahora. Lo sorprendente ha sido que con la canalización abierta en todo el trayecto de la Cuesta de la Parroquia no se hayan encontrado otros lienzos de muralla o paredes de otros edificios que conformaron la antigua Plaza Mayor, como el de la cárcel.
Una vez concluidos los trabajos de identificación del arqueólogo, se volverá a cubrir la zanja, con lo que no quedará ningún testigo de estos elementos, ya que están a la vista en la puerta de la Oficina de Turismo.



