En la década de las años Ochenta del pasado siglo, la entonces cofradía de la Virgen de los Remedios ponía en marcha el proyecto de crear una banda de cornetas y tambores propia para acompañar a la Virgen en sus salidas procesionales del Jueves Santo, Día la Cruz, y la recién fundada Romería.
Al frente de la misma se puso al popular “pichuli”, y entre los componentes de la banda se incluyó un nutrido grupo de chiquillos de la calle Calvario, que son los que aparecen en esta fotografía tomada en el corralón donde ensayaban.



