El pasado sábado el auditorio de los Desamparados vivió uno de los conciertos más emotivos y emocionantes de los que ha acogido este espacio cultural desde su inauguración. La iniciativa, que ha partido de una de las familias, Cosano, con mayor tradición musical en nuestro pueblo, ha constituido todo un éxito de público, que llenó la sala, y artístico, ya que el nivel interpretativo de la banda que dio el concierto fue muy alto.
La singularidad de este acto residía precisamente en los componentes de la banda, reclutados entre familiares de los antiguos miembros de la Banda Municipal que han continuado con la tradición familiar, ya que el concierto tenía como fin el rendir un merecido homenaje a esos músicos que conformaron la Banda durante décadas, y cuyos apellidos se mantienen en la entidad musical representados por hijos, nietos, sobrinos, etc.
El concierto estuvo dirigido por el joven José Antonio Garrido Valle, y se interpretó un escogido repertorio de obras, entre las que se encontraban conocidos pasodobles y zarzuelas, y otras composiciones de meritorios músicos vinculados a la Banda, como ha sido Sebastián Valero, director durante la última mitad del siglo XX, y el profesor Antonio Sánchez, que inició su carrera musical precisamente en la Banda Municipal.
En el trascurso del acto se vivieron momentos muy emotivos, como fueron los solos que interpretaron los más jóvenes, y el cariño mostrado al músico Rafael Cosano, único superviviente de la generación más veterana de la Banda. Como recuerdo de esos meritorios músicos que dedicaron toda una vida a la Banda, a los que estaba dedicado el concierto, se proyectaron infinidad de fotografías que emocionaron y trajeron a la memoria estampas añejas de la Banda Municipal de Aguilar.






