El escenario del debate de presupuestos del 2015 ha variado poco con respecto al del 2014 en el ámbito de lo económico, ya que seguimos sufriendo la intrusión restrictiva del Gobierno del PP, que con leyes como las de estabilidad presupuestaria, regla y techo de gasto, etc, coartan brutalmente la autonomía municipal, y en el caso de Aguilar provocan directamente que no se pueda invertir más de un millón de euros en capítulos, para nosotros prioritarios y fundamentales, como son el plan de empleo local o la emergencia social.
Unas leyes que impiden crear empleo convocando las plazas municipales que están vacantes o en excedencia, y que a la vez imposibilitan que el dinero consignado en esas partidas, casi 394.000 euros, se puedan dedicar a otras necesidades prioritarias, como son la de dar trabajo a los parados o atender con la emergencia social necesidades vitales de las familias que están sufriendo la crisis con mayor crudeza, pudiendose pagar recibos de agua, o de la luz, para que no se las corten, o aumentar los recursos en comida.
Un año más, y condicionados por estas leyes restrictivas, afrontamos un escenario presupuestario en el que ya de antemano, sabemos que casi un millón de euros de los que presupuestemos se quedarán sin gastar porque la estabilidad presupuestaria nos obliga a ello, a pesar de tener este Ayuntamiento sus cuentas totalmente saneadas.
Es injusto y repudiable que un pueblo como Aguilar, con una tasa de paro de 3.000 personas tenga un remanente de 9 millones de euros en los bancos porque hay leyes discriminatorias que le impiden emplear ese dinero en dar trabajo, o socorrer a las familias que están sufriendo necesidades vitales como consecuencia de esta crisis económica generada por el capitalismo
Estas leyes limitan el gasto del presupuesto del 2015 a solo 6. 493.000 euros, cuando podríamos llegar por ingresos a más de 7.200.000, circunstancia que condiciona claramente el desarrollo del pueblo, impidiendo el disponer de fondos muy considerables para la puesta en marcha de iniciativas de avance en políticas de progreso.
En cuanto al escenario de negociación del presupuesto entre los grupos políticos, se ha dado una novedad clara este año, al considerar el alcalde que además de con IU y PA, estaba interesado en negociar las cuentas municipales con UPOA, para sumar este grupo al acuerdo presupuestario final. Desconocemos el alcance que ha tenido la negociación del PSOE y UPOA, ni los objetivos últimos de la misma, pero tampoco nos preocupa, ya que para IU, mientras mayor sera el consenso presupuestario alcanzado mejor será para el pueblo.
Para nosotros lo trascendental del presupuesto es que las cuentas resultantes beneficien claramente a los segmentos de población con mayores carencias y más necesitadas de nuestro apoyo, y por ello priorizamos el año pasado y este el gasto en el Plan de Empleo local y la Emergencia Social.
En este sentido, el presupuesto del 2015 consolida definitivamente el avance que supuso en el 2014 el incremento del gasto en proyectos de fomento de empleo y en los de carácter social, sobresaliendo la subida del 80% en la partida del Plan de Empleo Local, que supuso pasar de 208.000 euros a 360.000. Éste es claramente el gasto que marca el carácter social del Presupuesto de Aguilar, junto al de la emergencia social.
En ambas se registra este año un incremento importante, y aunque hay que precisar que IU había reclamado un aumento mayor, planteando reducir gastos en concejalías como la de Cultura y Festejos, valoramos positivamente este avance presupuestario, aunque sea insuficiente.
También recoge el presupuesto, aunque no en las cuantías que IU ha solicitado, partidas destinadas a poner en marcha el programa de becas de comedor, las de material escolar, el autobús urbano, marquesina para la parada autobuses del barrio bajo, Parque de los Niños Saharauis, etc., lo que valoramos como positivo.
Lamentamos que otras partidas se tengan que repetir en este presupuesto porque el equipo de gobierno ha sido incapaz de ejecutarlas en el 2014, y señalamos como ejemplo la adquisición de los terrenos de la calle Inesperada, o la adquisición de las mármoles para los columbarios donde debían reposar ya los restos de los represaliados de la guerra civil exhumados en nuestro cementerio.
También esperábamos que el equipo de gobierno hubiese avanzado en nuestra propuesta de crear un servicio de voluntariado municipal que apoyase la prestación de la emergencia social con las garantías de un Ente público como es el Ayuntamiento, y nada se ha hecho.
Obviamente no es positivo que el nuevo presupuesto siga recogiendo inversiones que ya deberían estar ejecutadas, como la aportación a los planes provinciales para la obra de la Avenida Antonio Sánchez, o la ampliación de capital del parque Agroalimentario, que denotan déficit claros de gestión en la alcaldía. También nos parece negativo el que inversiones en turismo no se hayan llegado a ejecutar y que en este presupuesto se denote una merma considerable de interés en ese tema, así como en el de poner en marcha la Casa de la Juventud.
Y si en algo refleja y recuerda este presupuesto a los que hacía el PSOE al inicio de la legislatura es en la famosa frase del anterior alcalde, Francisco Paniagua, cuando dijo aquello de que él no creía en la participación ciudadana. La apuesta que recogía el presupuesto del 2014 para poner en marcha los cauces de participación ciudadana en nuestro pueblo se ha visto frutada por la incapacidad del equipo de gobierno para ejecutarla, y ya en este presupuesto se renuncia claramente a ella.
Foto cedida por Aguilar Noticias



