
Poseedor de una larguísima trayectoria vital que se extiende a lo largo de todo el siglo XX, y un no menos extenso e importantísimo legado cultural, el Centro Filarmónico de Aguilar no es sólo uno de los frutos más inspirados del genio del recordado Sebastián Valero, sino que ha sido casa y cuna de la música popular aguilarense y de otros directores e intérpretes.
El Centro ha mantenido la tradición de ser punto de encuentro de todos los amantes de la música en nuestro pueblo, con distintas etapas, reflejadas en fotografías en las que se ha inmortalizado a sus directores y componentes, como esta, fechada en los años noventa, periodo en el que era dirigido por el maestro Valero.



