Según la información facilitada por las personas de más edad, la fotografía recoge la despedida de un duelo o entierro en la Membrilla, en el momento en el que se retiraba del mismo el acompañamiento clerical que lo custodiaba desde la iglesia.
La instantánea puede fecharse en la década de 1950, y de ella destaca la belleza plástica, a pesar de lo luctuoso de la escena, y el barroquismo con que se adornaban los antiguos coches de caballos (fúnebres), donde se portaba el féretro. Llaman también la atención las personas que sostienen las cintas que luce el coche, y que quizás se trate de los familiares y doloridos.
Destaca el cochero, Antonio Márquez, “el Fune”, miembro de la familia oriunda de Montilla que abrió la primera funeraria de Aguilar en la década de 1920.
Fotografía propiedad de la familia de Antonio Márquez.




