Probablemente muchos de los lectores de Aguilar Digital, los que rondan o han superado ya el medio siglo de vida, reconozcan y se reconozcan rápidamente en esta curiosa escena gráfica, en la que se plasma uno de los momentos más temidos por los niños, de antes y de ahora, como es la vacunación.
Probablemente esta fotografía se pueda fechar en los años centrales del siglo XX o primeros de la década de 1960, identificándose el lugar como el dispensario existente en el antiguo hospital de la calle Santa Brígida, regentado por la mojas de las “Hijas de la Caridad”. Entre las personas presentes, hemos identificado al practicante y teniente de alcalde en esos años, Manolo Llamas, al funcionario municipal Luís Flores, y al médico y alcalde de Aguilar, Miguel Cosano .
Se trata de un verdadero documento gráfico que encierra en sí las – ahora entrañables vivencias-, que supuso para varias generaciones de aguilarenses aquellas temidas campañas de la vacuna, protagonizadas por el férreo temor a las enorme jeringuillas rematadas en puntiagudas agujas, con las que se sacaba el liquido de los pequeños votes de cristal y penetraban nuestro brazo o culo para introducirnos, de forma dolorosa, el preparado de antígenos.
Foto cedida por Manolo Llamas León




