Están resultando afectadas también las plantaciones en espaldera. Advierten de la necesidad de iniciar los dispositivos de control
J.M.L. J.A.F. 12/05/2012
El crecimiento de la población de conejos y liebres en los terrenos plantados de viña en la zona Montilla-Moriles ha provocado nuevamente la alarma de los viticultores, que se ven impotentes para hacer frente a una situación compleja en la que las partes más sensibles de las cepas se convierten en el alimento preferido de estos lagomorfos cuya población ha vuelto a dispararse en los viñedos de los términos municipales de 17 localidades del sur de Córdoba. Los conejos ocasionan importantes daños en las plantaciones como consecuencia de la voracidad de estos animales que se alimentan con los brotes tiernos, las yemas y las hojas, originando con ello daños que afectan a la actual cosecha y que, en ocasiones, pueden llegar a causar problemas permanentes. Los focos están afectando a viñedos ubicados en zonas que, hasta ahora, habían conseguido escapar a los ataques de los conejos. Los propios agricultores achacan esta situación de la vid cordobesa al hecho de que los propietarios de estas viñas las han arrancado o bien han optado por enfrentarse a la plaga mediante la instalación de unas vallas protectoras que impiden a los conejos el paso a las vides, pero que dificulta las labores del viñedo y encarece el coste productivo del vino de esta comarca.
La inquietud de los agricultores ha sido trasladada al Ayuntamiento de Montilla por el Consejo Local Agrario para dar cuenta de la gravedad de la situación y de la necesidad de poner en marcha a la mayor brevedad los dispositivos de acción concertada entre las sociedades de cazadores, los ayuntamientos y la propia Junta de Andalucía, que controla la acción coordinada de todos los miembros del dispositivo. Un mecanismo que implica la colaboración de todos los agentes implicados en el cultivo de la vid y la obtención, crianza y comercialización de los vinos.
En este mismo sentido, las viñas de Moriles están siendo arrasadas, un año más, por los conejos, que se han convertido en una de las plagas más temidas por los agricultores. Ya han arrasado parcelas casi completas en pagos como el de Los Llanos. Además, se da la particularidad de que este año incluso están atacando las nuevas plantaciones en espaldera, que se pensaba que iban a resultar inmunes a esta plaga. Por parte de los agricultores se demandan actuaciones que podrían pasar por una cacería o descaste para abatir o capturar estos animales y reducir así su presión sobre las vides. En otras zonas vitivinícolas se está combinando la utilización de las escopetas con los hurones, para lo cual se hace necesario contar con la autorización de la Junta de Andalucía.
Recurso del Diario Córdoba



