Los datos de la Administración andaluza se alejan de los que ofreció a finales de julio la Denominación de Origen, que barajaba un descenso de entre el 20 y el 25% en la cosecha de la uva cordobesa
El delegado de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, indicó ayer que la recolección de la vendimia de esta campaña está más avanzada que otros años y resaltó que la uva se ha desarrollado este año muy sana, “sin problemas de enfermedades, lo que redundará en una extraordinaria calidad”.
A pesar de estas buenas noticias, se espera una producción bastante menor que el año pasado, al menos en un 40%, consecuencia fundamentalmente “de la grave sequía que estamos padeciendo, aunque las altas temperaturas registradas en este mes de agosto podrían incidir a la baja en la producción final”. Este dato que ofrece la Junta de Andalucía entra en conflicto con el que ofreció a finales de julio la Denominación de Origen, que no anunciaba un descenso tan pronunciado. Montilla-Moriles preveía una caída de entre un 20 y un 25% en la cosecha de uva con respecto a lo recolectado en la campaña anterior. Según la Denominación de Origen, la producción caería desde los 40 millones de kilogramos a los 32 millones algo que repercutirá en los litros de vino, pasando de lo 21 millones a los 28, un recorte que se vería muy menguado si se atendiera a los datos de la Junta. Según Zurera, de acuerdo con las previsiones realizadas por la Delegación de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente a principios de la campaña, la vendimia en Córdoba podría estar alrededor de los 30 millones de kilos de uva, sumando uvas blancas y tintas. Todos los cálculos y vaticinios no son comprobables aún, ya que según explicó el delegado, “estos datos son todavía provisionales, y hay que esperar a mediados de septiembre, una vez finalizada la recolección, para aportar datos más precisos.”
Desde el punto de vista de la comercialización, las perspectivas para esta campaña son muy buenas. Las cotizaciones de la uva en el marco Montilla-Moriles son bastante más altas que en 2011, recalcó Zurera, que espera igualmente “una consolidación de las alentadoras cifras de ventas y exportaciones de nuestros vinos en los últimos años, fruto del gran trabajo realizado por las bodegas junto con el Consejo Regulador”.
El descenso en la producción se debe sobre todo a una climatología adversa caracterizada por la ausencia de precipitaciones y unos picos destacados de altas temperaturas.
El delegado añadió que en esta campaña entrarán en liza los vinagres con Denominación de Origen, que aportarán “una nueva línea de negocio con gran potencial e interés gastronómico”.
La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente trabaja “codo con codo” con el sector, insistió Zurera, apoyando la promoción de los vinos con Denominación de Origen con 742.278 euros en el actual marco 2007-2013, y la mejora de la competitividad de las explotaciones vitícolas, a través de los planes de reestructuración y reconversión del viñedo. Desde su puesta en marcha en 2011, se ha subvencionado con 22,6 millones de euros la reestructuración de unas 2.400 hectáreas, que es más de un tercio de la superficie total.
El marco Montilla-Moriles cuenta con unas 5.600 hectáreas aproximadamente, 3.000 viticultores y cerca de 90 bodegas, y sostiene un entramado socioeconómico fundamental para la campiña cordobesa.
noticia del Diraio Córdoba



