Treinta años han trascurrido desde que se tomó esta bella fotografía, datada en torno al año 1982-1983, y en la que se recoge un momento importante en la historia de la cofradía Nazarena de Aguilar, como fue el recuperar, después de varias décadas, el acompañamiento de una escuadra de romanos tras el paso de Jesús. Este hecho constituyó el precedente inmediato a la reorganización del Imperio Romano que se constituiría nuevamente en el año 1984, siendo hermano mayor Francisco Cabanillas Cejas, recuperándose así una añeja tradición de la Semana Santa de Aguilar y la cofradía del Nazareno en particular.
La reposición de la escuadra romana se hizo bajo el mandato del veterano capitán, Francisco Cabezas, “el bollullo”, quien había adquirido tal graduación en la etapa anterior de existencia del Imperio. Como muestra la escena, tomada en la calle Moralejo, en esos años acompañaba musicalmente la procesión del Nazareno la Banda de Cornetas y Tambores de Aguilar, conocida como “los coloraos”



