Tarde de Viernes Santo de mediados del siglo XX. La cofradía del barrio bajo acaba de abandonar el templo y discurre ya camino de la Carrera Oficial. Aceras llenas de gente y nazarenos de túnica y capa negra precediendo al trono del Cristo de la Salud, conforman el imaginario cofrade que perdura en la memoria colectiva. Pura esencia cofrade que se repite año tras año y compone la identidad de todo un barrio identificado con una imagen y una cofradía.
La ubicación del paso parece haber superado ya el cruce de la carretera y transcurre por la calle la Tienda en el cruce con la calle Tejar.



