Las traseras de las casas de las calles Membrilla, Tercia y Pozuelo, marcaban los límites del paraje conocido como “La Piedra Franco”, que acoge actualmente a la urbanización de la Plaza de Félix Rodríguez de la Fuente. Poco más de una década hace que estas tierras, propiedad de la familia Castillo, que se solían sembrar de productos hortícolas, forman parte del callejero urbano.
En esta curiosa fotografía la podemos contemplar en la década de los años Cuarenta del pasado siglo XX, durante el periodo de recogida de la cosecha de melones.



