Dicen que es el aire quien mueve el badajo, pero lo sorprendente es que este hecho solo ocurre una vez al año. Concretamente en la madrugada del 11 de febrero. Nadie encuentra explicación lógica a este hecho o leyenda vinculada a la emblemática campana que corona la torre de la Parroquia del Soterraño. Esta fue, según reza en los documentos, la campana que tocó el sacristán mayor para conmemorar la proclamación de la Primera República Española, precisamente un 11 de febrero de 1873.



