La elevación a la categoría de Parroquia de la vieja ermita del Cristo de la Salud, en el año 1951, permitiría que en el vetusto templo de la calle San Cristóbal se pudiese impartir sacramentos como el del Bautismo, que están reservados a los edificios parroquiales.
Así lo testimonia esta añeja fotografía, fechada en la década central del siglo XX, en la que se distingue al primer párroco con que contó la tercera iglesia parroquial del pueblo, Don Joaquín Santiago, y sus dos monaguillos, tras haber bautizado a uno de los niños nacidos en la feligresía del Barrio Bajo.



