La lluvia caída esta madrugada vuelve a poner de manifiesto lo mal que se hicieron dos de las obras más importantes llevadas a cabo en Aguilar en la última década: la carretera del Cementerio y la Avenida de Córdoba. El barro ha vuelto a cortar la carretera del Cementerio, Casas Viejas, y la zona del parque Federico García Lorca.
Vecinos de esta última zona denunciaban esta mañana cómo se repite una y otra vez los fallos en las obras que se realizan en este lugar, ya que en vez de anular los dos pasos de peatones elevados que retinen el agua, tal como había propuesto IU, se han dedicado a echarle hormigón para aligerar la rampa. Esto provoca que toda la zona sea una gran balsa que no tiene salida, acumulando el agua y el lodo que baja de Casas Viejas.
IU ya denunció en su día, cuando se hizo el arreglo de la carretera, que si en este lugar, que forma una vaguada, no se hacía una gran alcantarilla que recogiese el agua que baja por la carretera y del cerro Tumbajarros, encauzándola al arroyo de las Piedras, sería un lugar inundable tal como se está demostrando cada vez que llueve, por poca agua que caiga.



