IU celebró en la tarde de ayer martes, 25 de noviembre, los actos para conmemorar el Día Internacional contra la Violencia de Género con una charla coloquio y la puesta en escena de un monologo dedicado a esta temática. Participó en la mesa la Coordinadora Local de IU Josefina Avilés, que presentó el acto y a la ponente, Marisa Ruz, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Castro del Río y miembro del Consejo Andaluz de IU.
En su intervención, la invitada, hizo un detallado esquema de las distintas formas en las que la sociedad mantiene la discriminación hacia la mujer, situación que se está viendo agravada en los últimos años por la crisis, y sobre todo por las políticas neoliberales que está imponiendo el PP , que recortan derechos y libertades a las mujeres. Señaló ejemplos muy claros de cómo las estadísticas vuelven a situar a la mujer en los escalafones más bajos de la sociedad en aspectos como salarios, empleo, igualdad, formación, etc.
También situó las reivindicaciones de la mujer dentro de la lucha de clases, ya que no sufren con la misma intensidad las consecuencias de la crisis las mujeres sin recurso y trabajo, que las que cuentan con medios económicos por suposición social. Hizo referencia a cómo en el ámbito del mundo agrario la mujer está siendo especialmente agraviada, ya que la mecanización del campo, y, sobre todo la vuelta al mismo de la mano de obra masculina procedente de sectores como la construcción o industria, está desplazando a la mujer, disparándose los índices de paro obrero en la mujer jornalera, por lo que la lucha reivindicando la supresión de las peonadas, forma parte también, dijo, de la lucha de la mujer en defensa de sus derechos.
Concluyó aclarando que aunque el maltrato a la mujer no es exclusivo de la situación social, sí está influenciado por éste, ya que, sobre todo, limita la prevención que es primordial para luchar contra la plaga social que está provocando cifras escalofriantes de mujeres muertas, así como de denuncias.
La segunda parte del acto consistió en la puesta en escena de un monólogo a cargo de la joven, Maribel Prieto Avilés, que dio vida a un maltratador durante una conversación por teléfono con su mujer que había abandonado el domicilio. A través de esta obra se vislumbra el estereotipo del hombre maltratador. La magistral interpretación fue muy celebrada y aplaudida por el numeroso grupo de mujeres que llenaban el salón de actos de la Sede de IU.






