Niños ataviados de ángeles y pastorcitos rodean a San José y la Virgen, revestidos todos con sencillas telas y pañuelos, y muestran la ingenuidad de una escenificación infantil que se efectuaba por Navidad en las escuelas de la calle Calvario. Las blanqueadas paredes del corral de la casa-escuela servían de decorado al humilde y sencillo Belén que protagonizaban los niños y niñas de la calle más larga y habitada de la población. Las populares escuelas fueron erigidas a mediados del pasado siglo XX por el sacerdote y jefe de la Acción Católica local, Rafael Espinosa Moreno.

Imágenes Vividas (806)
Hay ausencias que el tiempo termina por sanar, hasta el punto de permitirnos volver la vista atrás sin tristeza, porque el amor de una madre tiene la virtud de mitigar


