La alegría desbordada de los barcelonistas inundó las calles del pueblo tras la victoria del partido que los enfrentaba a la Yuventud italiana, y que les otorgó la quinta copa de Europa. La celebración se inició en la fuente de la Avenida de Miguel Cosano a donde arribaron los más jóvenes nada más concluir el partido, y a la se sumaron cientos de aficionado posteriormente-
El baño en la fuente exteriorizó el júbilo de los culés aguilarenses que inundaron la rotonda y plaza con cánticos y muestras de alegría, mientras el atronador ruido de cohetes y tracas señalaban la ansiada victoria en la oscuridad de la noche. Caravanas de coches con ruidosas megafonías cumplieron con este clásico rito instaurado por los aficionados locales.
Después de lo visto y vivido en la noche de ayer, quizás la mayor celebración sea que todo haya trascurrido sin incidente y accidentes, porque el riesgo fue y es muy grande. Algún día tengamos que lamentar alguna desgracia con estos “desmadres”.




