En un atardecer de los años finales de la década de los Setenta del pasado siglo XX se tomó esta instantánea a color de la Torre del Reloj en la que se advierte algunas de las alteraciones que ha sufrido este espacio urbano en los últimas tiempos. En este sentido destaca la existencia aún del muro blanco del antiguo Matadero Municipal donde se levantó, poco después, el Centro de Día de Mayores. Aunque muy devastados se mantenían en pie aún los muros y campanario de la iglesia de los Desamparados. También se divisa el edificio del tres plantas del centro de suministro eléctrico (caseta de Sevillana) blanqueado y totalmente integrado en el entorno urbano de esta plaza.
Tal como se advierte en la panorámica, la Torre se encontraba en un estado de conservación bastante precario, presentado una ruina total en la parte de la linterna que remata la cúpula, situación que se solventó con la restauración integral del monumento que se realizó poco después, durante el mandato del alcalde Manuel Espinosa Navarro, que contó con el patrocinio económico del Ministerio de Cultura y el afán del aguilarense Luis Jiménez Claverías, que desempeñaba un alto cargo en dicho Ente.




