Corría los años centrales del pasado siglo XX cuando se tomó esta panorámica de la Plaza de San José en un día cualquiera en el que el bullicio de la gente se arremolinaba entorno a los puestos del Mercado de Abasto que se situaba en este lugar desde la construcción del monumento, en las primeras décadas del siglo XIX, y que se mantuvo hasta el año 1960.
Marcaba el centro del ochavado recinto la mítica farola que se colocó en este lugar, a principios del siglo XX, para acoger las primeras luminarias de luz eléctrica que tuvo el pueblo. Como se aprecia claramente en la fotografía, su superficie carecía aun de ningún tipo de empiedro o locería.




