Durante décadas fue un elemento “característico” del Paseo. Uno de los muchos kioscos que ha acogido el Llano de la Coronadas a lo largo de su historia, dedicados a la venta de golosinas y chucherías para mayores y pequeños. La gran concurrencia de personas que acudían a diario al paseo, en tiempos pasados, y sobre todo los días de fiesta, popularizó la estampa de estas pequeñas construcciones. Las más modernas, como esta, levantada a principios de la década de los años ochenta del pasado siglo, se realizaron ya con materiales más prosaicos que desentonaban claramente con el estilo del paseo, de estilo romántico, proyectado y delimitado en las primeras décadas del siglo XX.

Imágenes Vividas (806)
Hay ausencias que el tiempo termina por sanar, hasta el punto de permitirnos volver la vista atrás sin tristeza, porque el amor de una madre tiene la virtud de mitigar



