Si tuviésemos que fechar esta fotografía, perteneciente, creemos, al equipo de los juveniles del Aguilarense, tendríamos que remontarnos, al menos, a la década de los años sesenta del pasado siglo XX. Solo los que fueron contemporáneos a estos jóvenes pueden identificarlos, o quizás, sus hijos o nietos, ya que los que aparecen retratados deben estar ya cercanos a cumplir los setenta años.

Imágenes Vividas (806)
Hay ausencias que el tiempo termina por sanar, hasta el punto de permitirnos volver la vista atrás sin tristeza, porque el amor de una madre tiene la virtud de mitigar



