
Desde la última década del siglo XVI, en que llegó a Aguilar el grupo de frailes carmelitas que capitaneaba Fray Agustín de los Reyes, tras no haber alcanzado autorización para fundar convento en Montilla, el asentamiento del carmelo masculino y femenino en la villa cabecera del Señorío de los Fernández de Córdoba se convertiría en el cimiento de la devoción mariana hacia la Virgen del Carmen. Un fervor que se ha proyectado hasta nuestros días a través de la cofradía que le rinde culto en la iglesia que levantaron los frailes en el solar de la antigua ermita de la Vera Cruz.
La imagen responde a una escultura del siglo XVIII, aunque, en 1980, fue robado el niño Jesús, por lo que el que posee actualmente puede ser una escultura moderna que imita al primitivo. Existen pocas fotografías de esta imagen, por ello alcanza más valor si caben las conservadas. En esta la contemplamos tal como aparecía a finales de la década central del pasado siglo XX.



