
Rafael Pino.
Se ha convertido en debate nacional. Hace siete años de la muerte de un poeta, literato y, uno de los autores del carnaval de Cádiz con más enjundia y prestigio como fue Juan Carlos Aragón Becerra.
Por desgracia, hay veces en la que esa propia persona ensucia de manera enfermiza al personaje, y todo parece indicar que ni el mismísimo poeta gaditano al que yo mismo profeso devoción, ha podido librarse de su propio mal.
La obra que creó Juan Carlos Aragón quedará para la historia, y eso es irrebatible. Si buceas por su obra carnavalera y analizas sus letras, observarás como todo cobra un poco de sentido.
Lo que hemos conocido esta semana sobre los maltratos y vejaciones que Juan Carlos Aragón infringía a su primera mujer, ratificados por la hija de ambos y, con el beneplácito absoluto de su última mujer, confirman una cosa; que era un genio escribiendo letras de carnaval, y era otro genio maltratando y vejando a la mujer de su casa. Palizas de horas, celos enfermizos, maltrato sicológico y físico, vejaciones por doquier, y un largo historial donde se demostraba la conversión amoral del doctor jekyll y mister hide de la bahía. Aunque pueda parecer el nombre de la chirigota del bizcocho para el 2027 no lo es. Pongámonos serios.
También, parece ser y está acreditado, que Juan Carlos Aragón ya pagó su condena por dichos malos tratos, y que la condena no fue mayor porque su segunda esposa tomó la decisión de perdonarlo. En cierta forma por consejo del abogado de ella, que era amigo de ambos. De tres años de condena por malos tratos, lo que hubiera supuesto su entrada en prisión, la cosa quedó en un año y once meses, lo que fue clave para que el poeta gaditano no ingresara en la trena.
Yo quiero mojarme en este aspecto por una cuestión de amor propio y sentido común. Siempre me he considerado un ferviente admirador de la obra de este inmortal poeta gaditano.
Con lo que no puedo es, con la hipocresía humana y el linchamiento a toro pasado. Creo en la reinserción de las personas. Juan Carlos Aragón pagó por sus actos, quizás no del todo, pero ahí también influye el factor humano de la persona que aún dolida, perdona al condenado. Con esto, ni justifico, ni estoy a favor de ningún tipo de maltrato físico o psicológico, ni mucho menos. El linchamiento a cualquier persona por opinar de manera diferente o tener otra posición distinta, no implica que estés defendiendo lo indefendible ni justificando al maltratador, significa que ni es el primero ni será el último.
Dicen que la genialidad tiene su lado oscuro.
Los actos cometidos por Juan Carlos Aragón no tienen justificación alguna, seas del color que seas. De hecho, ya no será igual cuando hable de él. No puedo admirarlo de igual manera. Se me han caído los palos del sombrajo, y en realidad se me viene a la cabeza una pregunta. Cuando escribió aquel pasodoble de los condenaos, dedicado a la mujer, y en aquella estrofa para la historia que decía:
Una mujer es un mundo de continentes profundos, y orillas deshabitadas.
Una mujer es la tierra, la primavera y la guerra, la religión de la cama.
Una mujer es la calle, la sombra fresca del valle, una mujer es candela.
Una mujer es la gloria, pena, condena y victoria, retoño, madre y abuela.
Si Dios no tiene pecados, es que nunca se ha encontrado a su compañera.
¿Esta letra fue antes o después de una de sus palizas?
Las manos de seda que cogían papel y pluma para plasmar su obra eterna, eran las mismas manos de hierro que golpeaban el cuerpo indefenso de una mujer abatida.
Quiero quedarme con tu ángel pero no puedo quedarme con tu demonio. Yo no soy quien para condenarte, tus actos te condenaron. Me quedo con tus manos de seda, con tus letras, con tú literatura.
Después de siete años de su muerte, poco vale la condena y el perdón. El lado oscuro de Juan Carlos Aragón se ha puesto al descubierto, y la sociedad ya lo ha juzgado y condenado, incluso después de muerto.
Ni tus letras para la historia borrarán tus actos, ni tus actos borrarán tú obra, eso sí; que pena no saber si esos versos eternos eran de corazón o simplemente por despecho. Que no quede ninguna duda de que yo estoy con las víctimas de maltrato y en contra de los maltratadores.
Se que lo uno va con lo otro, el ángel y el demonio. Seguirás siendo de los autores más universales y escuchados, pero incluso así, ya no te miraré igual. La gente seguirá rezando y cantando tu credo, pero después de esto, seguro que no con la misma fé.
SE NOS CAYÓ UN MITO
D.E.P.



