No se trata de un simulacro del Señor de la Humildad sino de un pequeño nazareno de la Veracruz que se distrae jugando con el cirio mientras que, paciente y sentado en el frío adoquín, espera que la cofradía reinicie su marcha. Cuando todo se ha consumado para los cofrades mayores, a ellos aún le queda su Domingo de Pascua, conocido también como el de las Procesiones Chiquitas.

Foto Curiosa: belleza en lo cotidiano
Un simple charco de agua puede convertirse en una ventana hacia otra realidad. Lo que para muchos es solo un pequeño acumulado de agua por lluvia o riego, para otros


