Hacía poco más de una década que la Parroquia del Soterraño había igualado los tejados de su nave central, tal como es apreciable en esta instantánea. La iglesia del Hospital presentaba aún su torre mocha, ya que tendrían que pasar más de tres décadas para que finalmente se rematase tal como estaba previsto en el proyecto original de templo. Las palmeras del Llano lucían lozanas la altura alcanzada en los más de diez años que había trascurrido desde que se plantaron. El estilo Modernista imperaba en las fachadas del Casino y casas aledañas. Así se veía el centro de Aguilar a mediados del pasado siglo XX.

Imágenes Vividas (806)
Hay ausencias que el tiempo termina por sanar, hasta el punto de permitirnos volver la vista atrás sin tristeza, porque el amor de una madre tiene la virtud de mitigar


