El paso inexorable del tiempo va tejiendo sobre la memoria los recuerdos de épocas pretéritas en el devenir de nuestra vida. Los años pasan evocando momentos vividos mientras los cimientos de nuestra historia se van nutriendo de imágenes y retratos que perdurarán por siempre en lo más recóndito de nuestro ser. Imágenes que marcaron nuestra infancia y juventud y que, como esta fotografía tomada en el Molino del Pili en una jornada de convivencia de los militantes del Partido Comunista, nos evocan a personas cuya memoria permanece imperecedera en la alhacena de nuestros afectos.

Imágenes Vividas (806)
Hay ausencias que el tiempo termina por sanar, hasta el punto de permitirnos volver la vista atrás sin tristeza, porque el amor de una madre tiene la virtud de mitigar



