Cuando aun no existía la Semana Santa Chiquita los niños simulaban lo que hacían los mayores en las tradicionales procesiones paseando por las calles algún “trono chiquito” al son de latas de atún o gasolina que porreaban como los tambores. Estampa típica de un tiempo pasado que plasmó Guillermo Recio en esta bonita fotografía, de hace más de dos décadas, tomada en la Barriada del Carmen, con los denominados “pisos chicos” como fondo.




