Conversación invariable sobre Balompié…. -El Aguilarense siempre en el recuerdo-, una pizquita de ardor por el Madrid o el barsa, periódicos en blanco y negro… “¿Conversación o prensa?”. Ay, las barberías de nuestros padres. El maestro Requena la tenía en el centro del pueblo, en el “LLano”. Él ha sido uno de esos barberos de siempre, de los que ya no quedan. Él, su oficio y su afición eterna al Fútbol, siempre estuvo allí, en aquel pequeño fortín de blancas paredes convertido en templo de la amistad.
Esta imagen preserva su recuerdo y, a la vez, reivindica aquel mundo fascinante lleno de imágenes y de historias. Un universo de amigos y parroquianos que se trajeaban cada Viernes Santo para ver pasar, por la puerta de la barbería, al venerado Nazareno. Aquel local era el epicentro del pueblo, el sitio en el que se encontraban los hombres y conversaban sobre las “cosas de la vida”…. y de Fútbol.




