Aguilar, y más concretamente los vecinos de la calle Cuestezuela, prendieron esta madrugada la hoguera de San Juan en la que se consumieron en el fuego los típicos “juillas” confeccionados por ellos para embellecer la calle y cumplir con este rito que constituye uno de los actos más populares de la fiesta vecinal. A las 2 de la madruga se hizo la oscuridad en la calle y en el paraje de la Puerta de Espejo hasta donde fueron portados los espantajos escoltados por las antorchas con la que encendieron la candela. Las llamaradas llenaron de luz y magia el histórico recinto en un momento perfecto para espantar a los malos espíritus o romper con las cosas malas que hayan sucedido. La tradición pagana señalaba que encendían las hogueras para dar más fuerza al sol que en esta fecha va perdiendo fuerza y los días se hacen más cortos. De esta manera, se conseguía prolongar la luz.

Foto Curiosa: del Olvido al Rescate
Toda gran historia de recuperación comienza con la decadencia. Las fuentes rurales, que una vez fueron el epicentro de la vida social, el abastecimiento de agua y el descanso de




