Cargada de sabor popular la fotografía elegida para esta imagen vivida nos remite a otras épocas ya lejanas, probablemente las décadas finales de los años cuarenta o principios de los cincuenta, y nos muestra con toda nitidez un hecho característico de esos tiempos, como eran los velos de respeto que portaban las mujeres en los templos o procesiones callejeras.
Sin duda se trata de una de un tramo de una hilera de acompañamiento de una procesión que no hemos podido identificar. Por el contrario si es reconocible el entorno en el que se tomó la foto correspondiente a la acera que hace frente a la portada del edificio de la Tercia, en el Llano de las Coronadas.




