Como es apreciable a primera vista, se trata de una foto típica de las de grupo de colegio, en este caso femenino, que podemos fechar a inicios de la década de 1950. Es fácilmente identificable también el lugar geográfico en el que se sitúa la escena -la puerta de la Casa de las Cadenas en la calle Arrabal-, edificio destinado a la enseñanza por expreso deseo de la propietaria cuando lo donó al obispado, y que posteriormente se convertiría en casa parroquial. Más difícil resulta ya identificar a la maestra y a las alumnas, tarea en la que esperamos la colaboración de los lectores de Aguilar Digital.

Imágenes Vividas (806)
Hay ausencias que el tiempo termina por sanar, hasta el punto de permitirnos volver la vista atrás sin tristeza, porque el amor de una madre tiene la virtud de mitigar


