Las grietas visibles en varias fachadas de la parte alta de la calle Cuestezuela han alertado a los propietarios de las casas, que temen que éstas puedan sufrir un daño irreparable, ya que las rajas no paran de agrandarse. Ellos achacan esta circunstancia a los problemas del alcantarillado existentes en esta zona de la calle y en la Puerta de Espejo desde hace mucho tiempo.
A pesar que desde el Ayuntamiento ya se ha actuado arreglando una de las canalizaciones hundidas, estos vecinos siguen reclamando la necesidad de que se anule la alcantarilla de registro que existe junto a sus fachadas, ya que creen que la humedad puede estar originada en gran parte por este registro. Señalan que el mismo no tiene sentido en ese lugar, ya que están situados varios más a pocos metros. Esta media no es admitida por ahora por los técnicos municipales, quienes les han indicado, según los vecinos, que no existen problemas, aunque las grietas en sus casas son cada día más visibles.
Igualmente estos vecinos están afectados por el estado de ruina y abandono que sufre la Puerta de Espejo, en la que la falta de limpieza del Ayuntamiento provoca la existencia de un gran matorral, forraje y basura, que se convierte en el espacio idóneo para todo tipo de animales: ratas, serpientes, conejos, etc, que campean a sus anchas por las casas limítrofes.
También alertan del inminente derrumbe de la pared del antiguo “hospitalito”, cuyas piedras de cantería podrían alcanzar la pared lateral de una de las viviendas de la calle, provocándole un importante daño. Denuncian que cuando llueve por la Cuestezuela baja una riada de agua proveniente del Castillo y calle Villa, que se cuela a través del solar de la calle Villa que limita con la Puerta de Espejo.





