Aguilar de la Frontera Calle a Calle (41)

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CALLE MEMBRILLA

El origen de la calle es coetáneo a las demás existentes en este paraje, y por lo tanto debemos situarlo en los umbrales del siglo XV. La primera referencia documental hallada sobre la misma se fecha en 1554 y aparece en el libro de Visitas Pastorales de ese año:

…..Cada un año la dicha obra tiene trescientos reales de censo perpetuo impuesto sobre las casas que Martín Gonzáles de Gálvez tiene por la calle que dicen de la Membrilla[1].

Podemos considerar que durante el siglo XVI presentó un estado bastante embrionario, ubicándose sus casas en el tramo comprendido entre la esquina de la calle Pozuelo hasta la intercepción con la calle Tejar, trayecto que acogía las viviendas que habitaban los diecisiete vecinos que aparecen cesados en el padrón de habitantes de 1651[2]. Un número similar se mantuvo durante los años restantes de la centuria del siglo XVII. Curiosamente, durante este tiempo aparecen registradas conjuntamente en los padrones de habitantes las calles Clavijo y Membrilla, como si se tratase de una misma calzada dividida en dos nomenclaturas, hecho que pudo provenir desde los orígenes de ambas calles, ya que éstas discurrían sobre el trazado de un mismo camino.

La investigación realizada permite afirmar que el estrato social de los vecinos   era equivalente al de las clases más menesterosas.  El primer dato hallado sobre el oficio o profesión que ejercía uno de los vecinos se fecha en el año 1699, tratándose de Francisco Pérez, conocido como el turronero[3].

Durante el siglo XVIII se produjo un incremento paulatino del número de habitantes que fue paralelo al de viviendas. En 1719 se contabilizan veinte y ocho vecinos, y entre ellos, Juan del Valle Antequera, vicario de las iglesias de Aguilar[4]. Este presbítero marcaba la excepción con respecto a la condición social del resto de moradores, entre los que se contabilizaban un total de quince jornaleros. El padrón de riqueza de 1744 corrobora esta situación, al registrar que, de los veinte y cuatro censados, tan solo dos superan los trescientos reales, cantidad equivalente a la renta de una casa  y alguna propiedad mínima[5].

El Catastro de Ensenada, fechado a mediados del siglo XVIII, recoge que la calle la conformaban una treintena de casas. La acera derecha se iniciaba con la de Nicolás de Rueda y concluía, trece números después, en la casa de Miguel Alhama:

 

Miguel Alhama tiene una casa en la calle Membrilla de esta villa que confronta con la de Alonso Navarro por una parte y por la otra con la servidumbre que sale de dicha calle para la de la Tercia[6]

El dato clarifica que la frontera de esta acera la constituía la servidumbre que unía  las calles Membrilla y Tercia, camino que posteriormente se convertiría en una calleja, tal como documentaremos más adelante cuando tratemos sobre la calle San Blas. La numeración de las casas continuaba por la acera contraria que hacia linde al campo:

Juan de Siles tiene la mitad de una casa en la calle Membrilla indivisa con otra que goza Margarita del Pino, hace esquina al campo por una parte y por la otra confronta con la de Francisco de Palma[7].  

Siguiendo la alineación de esta acera encontramos las dos casas que hacían esquina a la calle Tejar, correspondientes a las de Juan Aragón y Juan Pulido, y la última casa de la acera que lindaba con la de la calle Pozuelo, perteneciente a Alonso Jiménez[8].

En la segunda mitad del siglo la situación demográfica de la calle se mantuvo en los mismos parámetros con un cierto crecimiento que se verifica en el padrón de 1771, donde se llegaron a contabilizar un total de treinta y cuatro casas[9]. Podemos considerar que fue a partir de esos años cuando la calle amplíó su calzada con la anchura que mantuvo en toda su extensión posterior.

Durante la primera mitad del siglo XIX mantuvo las fronteras geográficas en la senda o servidumbre que subía a la calle la Tercia, conservando la misma proporción de habitantes y viviendas con que concluyó el siglo XVIII. El padrón de habitantes de 1821 recoge datos como la existencia de treinta y seis edificios o casas, enmarcando a los vecinos entre las clases populares:

 

Jornaleros 31
Arrieros 4
Muleros 7
Yesero 1
Cochero 1
Panadero 1
Hacendado 1

 

AMA. Datos del Padrón de Habitantes de 1821. Leg. 210.  Elaboración Propia

Un dato de las Cuentas de Propios de 1851 pone de relieve que los límites geográficos se mantenían en la embocadura de la actual calle San Blas, a partir de la cual se prolongaba el camino que conducía hasta la Fuente de la Membrilla, camino que franqueaba el arrecife de la carretera. Un acuerdo Municipal manifiesta la necesidad de urbanizar dicho camino hasta el empalme con la carretera.

La obra que se necesita hacer en el trozo del camino de la calle Membrilla hasta el empalme con el arrecife[10].

Por esos años se comenzó a vislumbrar como calzada independiente de la calle Membrilla a la primitiva calleja o servidumbre que unía esta calle y la Tercia. Dicho lular y la zona de inicio de la calleja por la calle Membrilla se registran en el siglo XIX con el nombre de “la Piedra Franco”. La numeración de las casas durante la década de 1860 abarcaba del 1 la 51 y del 2 al 60[11].  En el padrón de habitantes de 1870 se contabilizan un total de cuatrocientas doce personas habitando en la calle[12].

Sin duda el edificio más destacado con que ha contado a lo largo de su historia -por el fin al que estuvo dedicado-, corresponde a la Casa Asilo o Casa de Misericordia que instauraron los presbíteros, Manuel y Francisco Toro Palma, en la década de 1850:

Se da cuenta de una solicitud de don Manuel Toro Palma, fecha catorce del mes del corriente, en la cual pide a la Corporación se le declare exenta de la contribución territorial que haya que regir en el año próximo de 1858, las dos casas de su propiedad, éstas en las calles Altozano y Membrilla de esta población, en virtud de no producirles utilidad alguna por tenerlas dedicadas a establecimientos de acogida de pobres transeúntes y de esta Villa, pidiendo también que se le abone lo que en años anteriores ha pagado por el concepto referido……….[13].   

 

Como refleja el padrón de 1870 la Casa de Misericordia tuvo como fin social la acogida de viudas o solteras pobres, constituyendo éstas uno de los segmentos poblacionales más indigentes de aquella época. La Casa Asilo se ubicaba en el número 51, última de la acera izquierda en aquel tiempo, contando con veinte residentes:

 

María Antonia Ortiz Torres 38 años Viuda
Ana Ariza Urbano 60 años Viuda
Marcelina López 80 años Viuda
Felipa García 25  años Soltera
Clara Dorado 35 años Viuda
Manuel Baena   4 años Hijo
Araceli   6 años Hija
Ana Reina 60 años Viuda
Catalina Rueda 45 años Soltera
Juana Hernández 60 años Viuda
Francisca Cano Ramos 52 años Viuda
Andrés Leiva 20 años Soltero hijo
Vicente Morales Jiménez 42 años Viuda
José Sánchez 15 años Hijo
Concepción Sánchez 20 años Hija
María Antonia Maldonado 45 años Soltera
Rufina Pavón 60 años Soltera
María de la O Ruiz 54  años Viuda
Ana Muñoz 30 años Soltera, hija
Antonio Muñoz 20 años Soltero, hijo

AMA. Padrón de Habitantes 1870. Leg. 223. Elaboración Propia

 

Al servicio de este Asilo pusieron los benefactores a la Congregación de los Hermanos de San José o de la Sagrada Familia, circunstancia que como hemos reseñado con anterioridad acabó originando la nomenclatura del lugar correspondiente a la curva de la carretera, a la que el Asilo tenía abierto un portillo trasero.

El crecimiento poblacional del siglo XX permitió que finalmente las dos aceras  alcanzasen el límite de la Carretera Nacional. En la década inicial del siglo se produjo el primer cambio de nomenclatura que experimentó la calle. El acuerdo correspondiente se fecha el 2 de abril de 1910, y el nombre adjudicado fue el del Santo Titular de la cercana ermita de San Blas[14]. Aunque el acuerdo de rotulación existe, e incluso está  documentado el compromiso de adquirir los rótulos a una fábrica de cerámica sevillana, la realidad posterior induce a pensar que no se llegó a ejecutar dicho compromiso, ya que no aparece registrada esta nomenclatura en ningún padrón ni documento similar.

En el padrón de edificios y solares de 1928 aparece con una numeración comprendida del 1 al 69 y del 2 al 96, con clara ventaja longitudinal para la acera derecha, que ya ésta había alcanzado el límite de la carretera. Es significativo que en la última casa, la número 96, habitase por esos años Francisco Yago, manteniéndose dicho apellido durante las siguientes generaciones en este emplazamiento asta la actualidad, vinculado profecionalmente al gremio del transporte. En la acera contraria la casa número 51, destinada a Asilo de Misericordia, aparece como propiedad de José Castillo Abango, descendiente y heredero de los presbíteros Toro Palma[15].

Durante la primera mitad de la centuria la presencia de comercios en la calle es muy escasa. Tan solo aparece en 1926 una fábrica de yeso de horno sencillo[16]. En 1933 se apunta en el padrón de industrias una prensa hidráulica propiedad del médico Hugo Benítez Rasero; y el hojalatero Antonio Alcántara Albar[17]. Ya en la última mitad del siglo destacan dos comercios situados en las casas postreras de la acera derecha, tratándose de la taberna “De Aquí no Paso”  y los talleres “Hermanos Yago”.

Un nuevo cambio de nomenclatura se ocasionó en 1975 en el ámbito de la renovación general de nombres de las calles que acometió el Ayuntamiento. En esta ocasión se le asignó el nombre de José Estrada y Estrada[18]. En 1979 el primer Ayuntamiento democrático acordó restituirle su primitiva nomenclatura de calle Membrilla que ha mantenido hasta nuestros días[19].

NOMENCLATURAS

 

CALLE MEMBRILLA: esta nomenclatura se ocasionó por la dirección que tomaba el primitivo camino sobre el que se alineó la calle hacía el paraje denominado el Fontanar de la Membrilla, en el que se fabricó la fuente de este nombre, que desde los tiempos más remotos tiempos ha surtido de agua a la población. Etimológicamente dicho nombre está relacionado con el árbol frutal denominado Membrillo, muy común en las zonas de huertas, riberas de ríos y arroyos, en los que la abundancia de agua permite un desarrollo óptimo de dicho árbol. La presencia de los acuíferos y el arroyo que atravesaba este paraje y regaba sus tierras avala la hipótesis de que el árbol del Membrillo estuviese presente desde muy antiguo en la zona, convirtiese en un elemento referencial de la misma.  Este mismo nombre sirvió para denominar al arroyo y fuente que fluyen en este lugar.

CALLE SAN BLAS: como advertimos en el estudio de la calle Pozuelo, la construcción de la ermita de San Blas dio lugar a que el nombre del Santo se hiciese presente en la nomenclatura de varias calles de la zona desde principios del siglo XIX. No fue la calle Membrilla la primera en ostentarlo, sino que, como conoceremos más adelante, ya aparece vinculado a otras calles con anterioridad y posterioridad a haberlo ostentado ésta.

CALLE JOSÉ ESTRADA Y ESTRADA: El nombre de este preclaro hijo de Aguilar, que alcanzó la dignidad de Ministro de Justicia,  ha rotulado varias calles a lo largo del tiempo. La primera en ostentarlo fue la Placilla Vieja, posteriormente, y tal como conoceremos, se le otorgó al paseo que se creó al final de la calle la Tercia, y por último, durante los años 1975 – 1979, se le asignó a la calle Membrilla. Posteriormente desapareció del callejero durante más de dos décadas y se repuso nuevamente en la urbanización de la tercera fase del Cerro Crespo en el año 2000.

 

 



[1] APS. Libro de Visitas Pastorales 1554 – 1580. S/C.

[2] AMA. Padrón de Habitantes 1651, Leg. 208.

[3] Ibidem. 1699, Leg. 208.

[4] Ibidem. 1719, Leg. 208.

[5] AMA. Padrón de Riqueza 1744. Leg, 1536.

[6] AMA. Catastro de Ensenada – seglares. Leg, 394.

[7] Ibidem.

[8] Ibid.

[9] Ibid.

[10] AMA. Cuentas de Propios 1853, Leg. 206.

[11] AMA. Padrón de Habitantes, 1860, Leg.220.

[12] Ibidem. 1870, Leg. 223.

[13] AMA. Acta Capitular 5 octubre 1857, Leg. 131.

[14] AMA. Acta Capitular 2 abril 1910, Leg. 142.

[15] AMA. Padrón Edificios y Solares 1928, Leg. 471.

[16] AMA. Padrón de Industria 1926, Leg. 483.

[17] Ibidem. 1933, Leg. 483.

[18] AMA. Acta Capitular 25 abril 1975, Leg. 150.

[19] Ibidem. 25 mayo 1979, Leg. 151.

 

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