De nuevo las gamberradas han estado presentes en una madrugada en la que, unos desaprensivos, no han tenido otro entretenimiento que romper los espejos retrovisores de varios coches que se encontraban aparcados en la calle Monturque. Se ve que ya se han cansado de tumbar señales de tráfico, romper sillones del llano, trepar jardineras, y ahora la han tomado con los coches. Con una poquita de suerte cualquier día el dueño de un coche se los encuentra en el ajo, y seguro que se les quita para siempre la gana de hacer más gamberradas.

Foto Denuncia: ni una semana ha durado
Tan solo una semana después de ser inaugurada la recuperación de su trazado, tras los trabajos realizados en la reposición, uno delos dueños de las fincas lindantes al camino ha



