Corría el año del Señor de 1667 cuando el corregidor Juan de Toledo Barrionuevo veía cumplido el encargo que le hizo al escultor cordobés Tomás del Rísco para que labrase en madera policromada una imagen articulada del Cristo Yacente que protagonizase el Sermón del Descendimiento. Tal fue la alegría y regocijo de los hermanos por la renovación del Cristo que la nueva imagen fue sacada en una procesión extraordinaria de la que se cumple en el 2017 justo 350 años.

Transitando el Duelo
Carmen Zurera Maestre Será normal vivir en esta nebulosa mental en la que llevo instalada semanas. Es lo que tiene que se te muera tu compañero de vida que, habiendo




