El tiempo, juez implacable, acaba otorgando la verdad y realidad de las cosas. Varios años se ha llevado un vecino de la calle Jerónimo Palma (escaleras del Cerro), demandando al Ayuntamiento para que diese solución al grave problema de accesibilidad a su vivienda que había generado el proyecto de obra ejecutado en dicha calle, por el que se sustituyó las antiguas escaleras por la actual rampa y escalinata lateral.
En este tiempo no ha cesado en denunciar tal arbitrariedad ante el alcalde y técnicos municipales, de los que solo recibió escusas y engaños. Hubo de recurrir a técnicos y juristas para que le asesorasen en el planteamiento de su demanda, además de buscar el respaldo y solidaridad de los vecinos con una campaña de recogida de firmas que llegó a superar las 1.500.
Toda una odisea personal de perseverancia y lucha contra una situación que le ha costado a este ciudadano mucho tiempo, dinero, y arrebatos ante la desidia que mostró desde el primer momento el gobierno municipal para dar solución al disparate urbanístico creado. Han tenido que trascurrir dos años de desafueros para que, al final, el Ayuntamiento acabe dando una solución, aunque no sea la mejor, al acceso a estas viviendas.
Sobre la rampa existente se han montado unas escaleras con varias mesetas, que corrigen claramente la accesibilidad a estas casas y mejoran el conjunto de la calle. Una obras que han evidenciado la firmeza de un vecino ante la injusticia que sufría, además de poner de relieve, una vez más, la barbaridad que se cometió al ejecutarse el proyecto de obra que empeoró notablemente los problemas que ya tenía la calle.




