Artista en el amplio sentido de la palabra y escultor de profesión y devoción, Francisco Julián Márquez Luque ha ejercido de aguilarense de pro en los muchos años que ha residido en nuestro pueblo tras regresar a España desde la lejana Argentina, a donde emigró junto a su familia cuando era apenas un joven adolescente. Nacido en Montilla siempre hizo gala de sus raíces solaneras aunque se sintiese ciudadano del mundo. Magnífica persona y amigo de todos los que se cruzaron con él en los muchos ámbitos en los que ejerció su creatividad e ingenio. Su obra, repartida por numerosas ciudades y pueblos hará imperecedero su recuerdo y su nombre. Descansa en paz quien supo vivirla y trasmitirla a todos los que compartimos su amistad.

Transitando el Duelo
Carmen Zurera Maestre Será normal vivir en esta nebulosa mental en la que llevo instalada semanas. Es lo que tiene que se te muera tu compañero de vida que, habiendo



