
Vecinas y vecinos de Aguilar, miembros de la corporación municipal.
Hoy es un día especial para mí porque no siempre se tiene ni la oportunidad ni el privilegio de poder agradecer lo que nuestra tierra nos ha dado.
Gracias Josefina, gracias, compañeras y compañeros por permitir que sea yo quien ponga voz a este día.
Una no entiende muy bienpor qué la silueta de un mapa, el color de una bandera, o el sonido de un himno es capaz de remover nuestras entrañasprovocando sentimientos difíciles de explicar con palabras.
Además de los pueblos y culturas que nos atravesaron de norte a sur y de este a oeste, las cuales nos legaron el inmenso patrimonio del que hoy disfrutamos, existe algo más que nos mueve, como mueve el aire la bandera. Son las emociones, esas que nos vinculan con todo lo que nos hace felices o infelices.
Hay olores, colores, sabores, expresiones artísticas, formas de hablar, tradiciones, experiencias vitales, que van creando una conciencia individual y colectiva capaces de explicar cuál es nuestro lugar en el mundo y cómo queremos vivirlo.
Nos emociona un geranio, la luz, el sonido de una guitarra, las injusticias, porque somos hijos e hijas de una tierra que durante siglos ha vivido en la dependencia económica, pero nunca nos resignamos, y tuvimos la oportunidad de demostrarlo en aquella multitudinaria manifestación el 4 de diciembre de 1977 donde Andalucía salió a la calle para reivindicarse como un pueblo soberano al que había que respetar. Y lo pagamos con un muerto, como casi siempre se paga los grandes cambios históricos.
Aquel joven de 18 años, natural de Málaga, que salió con la alegría del que reivindica la libertad y la autonomía para Andalucía yvolvió con la muerte física por respuesta.
Fue un antes y un después para nuestra tierra y yo no sabría explicarlo mejor que lo hizo Antonio Banderas cuando fue nombrado hijo predilecto de Andalucía, junto a aquel joven malagueño al que asesinaron ese 4 de diciembre.
A Antonio Banderas Lo nombraron hijo predilecto en 2013 junto a Manuel José Caparrós y Dijo lo siguiente:
“…Que somos un pueblo que respira libertad, que el andaluz camina sin miedo a perder su identidad, pues ésta está soldada a lo más profundo de su alma, que entre el ser o no ser, Andalucía siempre eligió ser. Que reconocemos nuestra imperfección y en esto sólo vemos un estímulo para seguir creciendo. Que, en estos días turbios, confusos, no podemos correr el riesgo de convertirnos en aquello que criticamos. Que, para vivir la vida, hay que mirar hacia delante, pero para entenderla, hay que mirar hacia atrás. Por eso me apoyo en ti Manuel José y te digo, que, en estos momentos difíciles Andalucía para mí no es una región, un pueblo, un sentimiento, una idea, un proyecto andaluz. Andalucía es para mí en estos momentos UNA NECESIDAD, la respuesta a mis preguntas más trascendentes. Por eso vuelvo y nunca me separo del todo, porque el sentir, el palpitar de esta tierra me conmueve. Entiendo el ritmo de la vida y acepto la certeza de la muerte. Lo digo frente a la memoria de un hombre que entregó su vida por una Andalucía libre, España y la Humanidad”.
¡Viva Andalucía Libre!



