
La concejalía de Obras y Servicios ha concluido una nueva actuación en los caminos del término municipal, enmarcada en el propósito de dotarlos de un drenaje natural (cunetas) que intercepten los cauces de agua para evitar las escorrentías superficiales que cortan los trayectos de los mismos en forma de regueros de diferente caudal.
Antonio Maestre señala que las alteraciones que sufren los caminos por esta problemática requieren de soluciones de drenaje diferentes; por un lado, será necesario actuar sobre los puntos en los que se corta un drenaje importante (cauce o arroyo) y, por otro, en aquellos en los que hay un cambio de sentido de la pendiente de la rasante.
Para el concejal de Obras, el objetivo principal del drenaje de caminos es reducir o eliminar la energía generada por una corriente de agua y evitar la presencia de agua o humedad excesiva en la calzada, ya que ésta puede repercutir negativamente en las propiedades mecánicas de los materiales con que fue constituida; esto hace que la previsión de un drenaje adecuado sea un aspecto vital para el diseño de caminos.
Por eso, indica Maestre, las cunetas hormigonadas son la garantía del mantenimiento y perdurabilidad de los caminos, y en ese sentido, desde la concejalía se ha apostado por ejecutarlas en todos los proyectos nuevos que se realicen y también en los caminos que se arreglaron y no se tuvo en cuenta esta prevención.
Siguiendo esta pauta, ha dicho, en las últimas semanas se ha acometido el proyecto de construcción de cunetas en el camino antiguo de Montilla, que fue recuperado y puesto en valor el pasado año, y cuyo proyecto se completa con el sistema de drenaje que se le ha cimentado. Trabajo que ha sido realizado con los propios recursos municipales.



